Los tiempos señalados del Señor | El calendario bíblico: Introducción

El calendario bíblico: Introducción

Publicado en el:
Fecha bíblica: año 182 desde que Jesús ha entrado en el lugar santísimo, día 1 del duodécimo mes
Fecha gregoriana: 18 de febrero de 2026
[Actualización: 8 de abril de 2026]
Autor:
Catalin Bordea

Traductor:
Catalin Bordea

Durante 182 años, nosotros, el pueblo adventista, hemos mantenido como verdad presente el hecho de que nuestro precioso Salvador, Jesús, ha entrado en el lugar santísimo del Santuario en el cielo, en el día santo llamado el Día de la Expiación, el 22 de octubre de 1844. Esta comprensión del Santuario Celestial, peculiar de los Adventistas del Séptimo Día, nos ha abierto los maravillosos tesoros del conocimiento de Dios, permitiéndonos estimar mejor el plan de salvación, conocer nuestra condición actual en la corriente del tiempo y prepararnos óptimamente para lo que viene sobre el mundo, mientras ayudamos a otros a prepararse.

Sin embargo, hay una salvedad que se pasa por alto sospechosamente: esta doctrina fundamental de la Iglesia Adventista del Séptimo Día —sin la cual se desmoronaría toda nuestra coherencia— depende de una forma de calcular el tiempo muy diferente del calendario gregoriano que la mayoría de la gente usa hoy. Sin un estudio profundo del sistema judío viejo, incluyendo el calendario bíblico, es imposible comprobar y defender esta doctrina sin recurrir al Espíritu de Profecía y basarse en opiniones humanas. Pero ¿qué pasaría si este calendario bíblico no solo fue usado por Jesús hasta 1844, sino que aún sigue siendo relevante para Él y para nosotros en 2026?

Los estatutos de Dios nos trae luz nueva

La hermana White dice que lo que el rebaño necesita ahora es verdad presente. [1] EW 63 Al entrar en los últimos momentos de la historia de esta tierra, como pueblo, debemos estar en posesión de una luz especial para poder dar el mensaje más espectacular que el mundo haya presenciado hasta ahora. A la pregunta de si el Señor tiene más luz para nosotros como pueblo, la inspiración responde:

Se me ha puesto esta pregunta: "¿Crees que el Señor tiene más luz para nosotros como pueblo?". Respondo que tiene luz nueva para nosotros, y sin embargo, es una luz antigua y preciosa que brillará de la palabra de verdad. Solo tenemos destellos de la luz que aún nos llegará. No aprovechamos al máximo la luz que el Señor ya nos ha dado, y por lo tanto no recibimos esa luz adicional; no caminamos en la luz que ya se ha derramado sobre nosotros.{RH June 3, 1890, par. 2}

Nótese que la cita anterior se escribió dos años después de 1888. Dos años después de que Jones y Waggoner introdujeran el mensaje de la Justificación por la Fe en Minneapolis, el mensajero del Señor afirma que solo tenemos pocos rayos de verdad, porque no hemos usado adecuadamente la luz ya recibida. Si se hubiera aceptado el mensaje de Jones y Waggoner, se nos habrían proporcionado nuevas verdades sobre la ley de Dios, ya que la justicia es obediencia a la ley. [2] RH November 4, 1890, par. 7 El último mandamiento del Antiguo Testamento dice claramente:

Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas [Comentario del traductor: en inglés dice ¨estatutos¨ ] y leyes para todo Israel. {Malachías 4:4}

Cuando un mandamiento de Dios comienza con recuerda, sabes que el objeto al que se refiere tiene una propensidad por ser olvidado y pisoteado. Desde los púlpitos, se ha declarado que la ley de Moisés fue abolida en la cruz. La opinión de Jesús difiere:

En el monte, Jesús era vigilado de cerca por espías; Y mientras exponía los principios de justicia, los fariseos hicieron correr la voz de que su enseñanza se oponía a los preceptos que Dios había dado desde el Sinaí. El Salvador no dijo nada que perturbara la fe en la religión y las instituciones que habían sido dadas por medio de Moisés; pues cada rayo de luz divina que el gran líder de Israel comunicó a su pueblo provenía de Cristo. Mientras muchos dicen en su corazón que Él ha venido a abrogar la ley, Jesús, con un lenguaje inequívoco, revela su actitud hacia los estatutos divinos. «No penséis» —dijo Él— «que he venido para abrogar la ley ó los profetas».{MB 47.1}
[...] ¿Cuál es la voluntad del Padre? Que guardemos sus mandamientos. Cristo, para hacer cumplir la voluntad de su Padre, se convirtió en el autor de los estatutos y preceptos dados por medio de Moisés al pueblo de Dios. Los cristianos que ensalzan a Cristo, pero se oponen a la ley rigiendo a la iglesia judía, oponen a Cristo contra Cristo.{RH May 6, 1875, par. 16}
[...] ¡Cuántos pasaron por alto estas palabras de Moisés como si no tuvieran sentido y continuaron amontonando reproches y burlas sobre las instituciones divinas. ¡Cuántos pisotean la ley divina, los justos derechos y estatutos que fueron confiados al antiguo pueblo de Dios! {ST August 25, 1887, par. 2}

Aquí la inspiración pone en estrecha relación las palabras preceptos, estatutos, leyes e instituciones divinas. Además, la parte de recordar de Malaquías 4:4, vista en su contexto bíblico, alude a una futura restauración de los estatutos de Dios, justo antes de la segunda venida de Jesús. La inspiración confirma esta idea:

En el tiempo del fin toda institución divina será restaurada. [...] {PK 678.2}

A lo largo del Espíritu de Profecía, el matrimonio, las fiestas y, en particular, el Sábado, se denominan instituciones divinas o santas. [3] ST February 28, 1884, par. 11 [4] ST August 25, 1887, par. 2 [5] PK 101 Jehová dice que el matrimonio verdadero, el Sábado y las fiestas de Dios serán restaurados. Y no solo eso, sino que promete a los santos que viven en este tiempo de reunificación que observarán y ejecutarán sus estatutos:

Y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí, yo tomo á los hijos de Israel de entre las gentes á las cuales fueron, y los juntaré de todas partes, y los traeré á su tierra [...] Y mi siervo David será rey sobre ellos, y á todos ellos será un pastor: y andarán en mis derechos, y mis ordenanzas [Comentario del traductor: en inglés pone "min estatutos"] guardarán, y las pondrán por obra. {Ezequiel 37:21,24}

Estos estatutos son una nueva luz que, como dice la profetisa, es en realidad una preciosa luz antigua. Las fiestas de Jehová son verdaderamente antiguas. Aprenderás de la Biblia que José, hijo de Israel, celebró la fiesta de la luna nueva en Egipto, mucho antes de que la ley fuera entregada a Moisés en el Sinaí. Descubrirás en la Biblia que Jesús nos dejó inferir que él mismo celebraría la Pascua después de su cumplimiento en el reino de Dios. Una apreciación adecuada de los estatutos bíblicos sería imposible sin un estudio profundo del calendario de Dios. Eso es precisamente lo que haremos en los próximos artículos sobre este tema.

Ahora bien, nuestro propósito al estudiar el calendario de Dios es, principalmente, descubrir cómo obedecer la ley de Dios. Un mero ejercicio intelectual por curiosidad no les servirá de nada. Es cierto que al comprender estos asuntos, eso nos permitiría comprender mejor el Plan de Salvación y la secuencia de los eventos finales antes de la Segunda Venida de Jesús. Sin embargo, el Espíritu Santo revelará la verdad completa solo a quienes estén dispuestos a obedecer toda la luz que Él les da.

Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos. {Daniel 12:10}

Mi oración es que seas llamado a ser uno de los sabios. ¡Que el Espíritu Santo te guíe en tu estudio!

Las fiestas de Jehová son estatutos eternos

La primera referencia a los tiempos señalados de Dios se encuentra en Génesis 1:14.

Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años {Génesis 1:14}

La palabra estaciones que está enfatizada, en hebreo es מֹעֲדִים . El singular de "moadím" es "moed". Se pueden encontrar más variantes de la misma palabra, como "moadé" o "moaday". El significado de "moed" es múltiple: tiempo señalado, congregación, y otros sentidos. Aquí, en Génesis 1:14, interpretamos "moadím" (estaciones) como tiempos señalados. La palabra de aquí, estaciones, simplemente se refiere a "tiempos." No puede referirse a las cuatro estaciones del año (primavera, verano, otoño, invierno), porque es el sol el que regula las cuatro estaciones; pero el Salmo 104:19 dice que es la luna la que está designada para las estaciones:

Hizo la luna para los tiempos [Comentario: en hebreo es "moadím"] [Comentario del traductor: en inglés dice "estaciones", así que el sentido es "tiempos", y no las cuatro estaciones]: el sol conoce su ocaso. {Salmo 104:19}

Así pues, Dios designó el sol, la luna y las estrellas para anunciarnos sus tiempos señalados (moadím). Los tiempos señalados más sagrados en la Biblia son: el Sábado, las lunas nuevas, los días santos de Dios y los años de liberación. Los capítulos de la Biblia más dedicados al tema de los tiempos señalados son los capítulos 23 y 25 de Levítico.

Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo: Habla á los hijos de Israel, y diles: Las solemnidades de Jehová [Comentario: en hebreo, "moadé Iejová"], las cuales proclamaréis santas convocaciones, aquestas serán mis solemnidades. [Comentario: "moaday"]. {Levítico 23:1,2}

En levítico 23, Moisés escribe cuatro veces las solemnidades de Jehová, [6] Lev.23:2,4,37,44 e incluso una vez dice mis solemnidades. La inspiración dice que El Señor no repite cosas que no tienen una gran importancia. [7] Ms 107, 1897, par. 2 Además, al establecer esta ley, el Señor también menciona que estas fiestas serán un estatuto perpetuo para las generaciones de los hijos de Israel. Estamos en las generaciones de los hijos de Israel. Las generaciones de los hijos de Israel y la ley de Dios duran para siempre.

Y mandónos Jehová que ejecutásemos todos estos estatutos, y que temamos á Jehová nuestro Dios, porque nos vaya bien todos los días, y para que nos dé vida, como hoy. {Deuteronomio 6:24}
AMARÁS pues á Jehová tu Dios, y guardarás su ordenanza, y sus estatutos y sus derechos y sus mandamientos, todos los días. {Deuteronomio 11:1}
Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin. {Salmo 119:112}

Los estatutos de Dios nunca fueron abolidos. Una idea errónea es que estas leyes "eran para los judíos". Protestamos contra esta interpretación errónea de las Escrituras. Estas fueron pronunciadas a los hijos de Israel en el Sinaí, pero dirigidas a todo el mundo. Igualmente los hijos de Israel ahora están por todo el mundo.

[...] El hecho mismo de que el desierto del Sinaí, y no Palestina, fuera el lugar elegido por Él para proclamar su ley, revela que la destinaba a toda la humanidad. [...] {RH August 30, 1898, par. 11}
Como consecuencia de la continua transgresión, la ley moral se repitió con imponente grandeza desde el Sinaí. Cristo ha dado a Moisés preceptos religiosos que debían regir la vida cotidiana. Estos estatutos se han dado explícitamente para proteger los Diez Mandamientos. No eran meras sombras, tipos que desaparecerían con la muerte de Cristo. Debían ser vinculantes para la humanidad en todas las épocas, siempre que el tiempo perdurara. Estos mandamientos se han impuesto mediante el poder de la ley moral, y la explicaban clara y definitivamente. {RH May 6, 1875, par. 10}

Entonces, ¿qué leyes de Moisés están vigentes hoy y cuáles no? Que el mensajero del Señor explique este tema:

El pueblo de Dios, a quien Él llama su tesoro peculiar, fue privilegiado con un doble sistema de ley: la moral y la ceremonial. Una, que se remonta a la creación para recordar al Dios vivo que creó el mundo, cuyas exigencias son vinculantes para todos los hombres en cada dispensación, y que existirán por siempre y por la eternidad. La otra, dada debido a la transgresión del hombre a la ley moral, cuya obediencia consistía en sacrificios y ofrendas que apuntaban a la redención futura. Cada una es clara y distinta de la otra. Desde la creación, la ley moral fue parte esencial del plan divino de Dios, y era tan inmutable como Él mismo. La ley ceremonial debía responder a un propósito particular del plan de Cristo para la salvación de la raza. El sistema típico de sacrificios y ofrendas se estableció para que, mediante estos servicios, el pecador pudiera discernir la gran ofrenda, Cristo. Pero los judíos estaban tan cegados por el orgullo y el pecado que pocos de ellos podían ver más allá de la muerte de las bestias como expiación por el pecado; Y cuando Cristo, a quien estas ofrendas prefiguraban, vino, no pudieron discernirlo. La ley ceremonial era gloriosa; era la provisión hecha por Jesucristo en consejo con su Padre, para contribuir a la salvación de la raza. La entera estructura del sistema típico se fundaba en Cristo. Adán vio a Cristo prefigurado en la bestia inocente que sufría el castigo por su transgresión de la ley de Jehová.
La ley de los tipos se extendió hasta Cristo. Toda esperanza y fe se centraron en Cristo hasta que el tipo alcanzó su antitipo en su muerte. [...] {RH May 6, 1875, par. 4,5}
Hay una ley que fue abolida, la cual Cristo “quitó de en medio, enclavándola en la cruz”. Pablo la llama “la ley de los mandamientos en orden á ritos”. Esta ley ceremonial, dada por Dios mediante Moisés, con sus sacrificios y ordenanzas, debía ser obligatoria para los hebreos hasta que el tipo se encontrara con el antitipo en la muerte de Cristo como el Cordero de Dios para quitar el pecado del mundo. Entonces todas las ofrendas y servicios sacrificiales tendrían que ser abolidos. Pablo y los demás apóstoles se esforzaron por demostrarlo y se opusieron resueltamente a aquellos maestros judaizantes que declaraban que los cristianos debían observar la ley ceremonial. {BEcho April 16, 1894, par. 2}

Si también leemos Daniel 9:27, queda claro que lo que Jesús ha abolido fue el sacrificio y la ofrenda. Esas son leyes ceremoniales. Eso es todo lo que ha sido abrogado en la cruz. Concluimos que las fiestas, junto con muchos otros estatutos, son leyes morales, y no leyes ceremoniales. Los estatutos son leyes como el Sábado, la abstinencia de comer carnes inmundas, el diezmo, el matrimonio y las fiestas. Debido a que el sacrificio y la ofrenda están abolidos, no sacrificamos ovejas en los días festivos. Pero sí las guardamos. Algunos podrían pensar que es una gran carga incorporar estas cosas en su vida; podrían argumentar que esto es legalismo. La verdad es todo lo contrario: estas leyes han sido concebidas por nuestro bienestar y nuestra felicidad. ¿No son la Navidad y la Pascua un pretexto de gran regocijo? ¿No deberían entonces las fiestas de Dios traernos mayor entusiasmo a medida que se acercan?

La observación de los tiempos sagrados

Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra solemnidad. Porque estatuto es de Israel, ordenanza del Dios de Jacob. Por testimonio en José lo ha constituído, cuando salió por la tierra de Egipto; donde oí lenguaje que no entendía. {Salmo 81:3,4}

Del salmo anterior se desprende claramente que José, hijo de Jacob, guardó la luna nueva, incluso cuando vivía lejos de la Tierra Prometida. Y eso, antes de que se diera la ley en el Sinaí. ¿Cómo pueden, entonces, los ministros atreverse a decir que los estatutos de Dios fueron dados para los judíos, cuando José ni era judío ni vivía en Judea y, sin embargo, guardó este estatuto de la luna nueva? Y más, ¿qué podemos decir del calendario de Dios en el futuro?

Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra, que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra simiente y vuestro nombre. Y será que de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrá toda carne á adorar delante de mí, dijo Jehová. {Isaías 66:22,23}
Y todos los que quedaren de las gentes que vinieron contra Jerusalem, subirán de año en año á adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, y á celebrar la fiesta de las Cabañas. Y acontecerá, que los de las familias de la tierra que no subieren á Jerusalem á adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere, y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las gentes que no subieren á celebrar la fiesta de las Cabañas. Esta será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las gentes que no subieren á celebrar la fiesta de las Cabañas. {Zacarías 14:16-19}

Se guardarán la luna nueva, el Sábado y la fiesta de las cabañas. ¿Como queda con la Pascua? Nuestro Señor nos dio una maravillosa promesa en su Última Cena antes de su crucifixión:

Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca; Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios. {Lucas 22:15,16}

Entonces, ¿será que la Última Cena no fue la última Pascua de Jesús? ¿Celebró la Pascua alguno de los gentiles que se convirtieron al cristianismo después de la ascensión de Jesús?

En Filipos, Pablo se detuvo para celebrar la Pascua. Solo Lucas permaneció con él; los demás miembros de la compañía se dirigieron a Troas para esperarlo allí. Los filipenses eran los conversos más cariñosos y sinceros del apóstol, y durante los ocho días de la fiesta disfrutó de una comunión pacífica y feliz con ellos. {AA 390.4}

Parece que Pablo enseñó a sus conversos en Filipos a celebrar la Pascua. Pablo es consecuente en este punto:

Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura: porque nuestra pascua, que es Cristo, fué sacrificada por nosotros. Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad. {1 Corintios 5:7,8}

¡La Pascua no fue clavada en la cruz! Ahora, ¿qué tal el Pentecostés?

Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. {Hechos 2:1-4}

Este momento importante —el descenso del Espíritu Santo sobre la Iglesia— ocurrió el día de Pentecostés. Esto significa que el día de Pentecostés era válido en el calendario de Dios "después de la cruz". ¡El Pentecostés no fue clavado en la cruz! ¿Pero el Día de la Expiación? El mensajero del Señor dice que Jesús cumplió su deber en 1844 según el calendario bíblico.

El décimo día del séptimo mes, el gran Día de la Expiación, el tiempo de la purificación del santuario, que en el año 1844 cayó el veintidós de octubre, se consideraba el tiempo de la venida del Señor. {GC 399.4}

Se pueden aportar pruebas que demuestren que las primeras generaciones de cristianos guardaron las fiestas bíblicas según el calendario bíblico, y también que una minoría de cristianos fieles las guardaron. Esto queda fuera del alcance de esta serie.

Elena de White está a favor de la celebración de las fiestas

Algunas personas podrían negarse a aceptar cualquier evidencia bíblica que demuestre que las fiestas bíblicas son vinculantes hoy en día, a menos que Elena de White las respalde explícitamente. Pues bien, ella no solo nunca nos prohibió celebrar las fiestas del Señor, sino que hizo numerosos llamados a los Adventistas del Séptimo Día para que guardaran las sagradas convocaciones.

¿No sería bueno que celebráramos festividades para Dios, para que entonces podamos revivir en nuestra mente el recuerdo de su trato con nosotros? ¿No sería bueno considerar sus bendiciones pasadas, recordar las impresionantes advertencias que han llegado en nuestras almas para no olvidarnos de Dios? El mundo tiene muchos días festivos, y los hombres se absorben en juegos, carreras de caballos, apuestas, fumar y ebriedad. Muestran claramente bajo qué bandera se agrupan. Dejan en evidencia que no se agrupan bajo la bandera del Príncipe de la vida, sino que el príncipe de las tinieblas los gobierna y controla. ¿No debería el pueblo de Dios celebrar con mayor frecuencia santas convocaciones para entonces agradecer a Dios por sus abundantes bendiciones? ¿No deberíamos encontrar tiempo para alabar a Cristo por su descanso, paz y gozo, y, con un agradecimiento hecho cada día, manifestar que apreciamos el gran sacrificio hecho por nosotros, para que seamos partícipes de la naturaleza divina? ¿No vamos a hablar del descanso que nos espera en el Paraíso de Dios? ¿No vamos a contar del honor y la gloria que aguardan a los siervos de Jehová? «Y mi pueblo habitará en morada de paz, y en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.» [Isaías 32:18]. Estamos destinados a que regresemos a casa, buscando una patria mejor: la celestial. {Ms 73, 1896, par. 7,8}

La cita anterior es tan famosa en el Espíritu de Profecía, que se utiliza también en Pamphlet 145, pag. 16, Special Testimonies for Ministers and Workers-No. 5, pag. 11, Australasian Union Conference Record, November 17, 1913, par. 1, Special Testimonies On Education, pag. 80, Counsels to Parents, Teachers, and Students, pag. 343, y en otros lugares como My Life Today, Counsels for the Church y Adventist Home. Más citas:

Que todos los que puedan asistan a estas reuniones anuales. Todos deberían sentir que Dios requiere esto de ellos. Si no aprovechan los privilegios que Él les ha provisto para fortalecerse en Él y en el poder de su gracia, se debilitarán cada vez más y tendrán menos deseo de consagrarlo todo a Dios. Venid, hermanos y hermanas, a estas sagradas reuniones de convocación para encontrar a Jesús. Él vendrá a la fiesta. Él estará presente y hará por vosotros lo que más necesitáis que se os haga. Vuestras haciendas no deben considerarse de mayor valor que los intereses superiores del alma. Todos los tesoros que poseen, por muy valiosos que sean, no serían lo suficientemente ricos como para comprarles paz y esperanza, lo cual sería una ganancia infinita, si les costara todo lo que tienen, más el labor y los sufrimientos de toda una vida. Un sentido fuerte y claro de las cosas eternas y un corazón dispuesto a cederlo todo a Cristo son bendiciones de más valor que todas las riquezas, placeres y glorias de este mundo. {2T 575.2}
Elena White en un campamento, alrededor de la Pascua de 1888
Fig.1 Elena White en Reno, Nevada, al tiempo de la Pascua, del 24 de mayo al 4 de junio de 1888
Que todos los que puedan asistan a estas reuniones anuales. Vuelvan al Señor, recojan los rayos de luz que han sido descuidados, cumplan con las condiciones establecidas en la Palabra de Dios y luego, por fe, reclamen las promesas. Jesús estará presente y les concederá bendiciones que ni todos los tesoros que poseen, por valiosos que sean, serían suficientes para comprar. Un sentido firme y claro de las cosas eternas y un corazón dispuesto a entregarlo todo a Cristo son de inestimable valor; en comparación con estos, las riquezas, los placeres y las glorias de este mundo se reducen a la insignificancia. {Ms 8, 1882, par. 21}
En los días de Cristo, estas fiestas contaban con la asistencia de grandes multitudes de personas de todos los países; y si se hubieran guardado como Dios dispuso, con el espíritu de la verdadera adoración, la luz de la verdad podría haberse dado a través de ellas a todas las naciones del mundo. Quienes vivían lejos del tabernáculo debían dedicar más de un mes al año a asistir a estas santas convocaciones. El Señor vio que estas reuniones eran necesarias para la vida espiritual de su pueblo. Necesitaban alejarse de sus preocupaciones mundanas, comunicar con Dios y contemplar realidades invisibles.
Si los hijos de Israel necesitaron el beneficio de estas santas convocaciones en su tiempo, ¡cuánto más las necesitamos nosotros en estos últimos días de peligro y conflicto! Y si las personas del mundo entonces necesitaban la luz que Dios había confiado a su iglesia, ¡cuánto más la necesitan ahora! {6T 39,40}
En estas asambleas anuales, los corazones de jóvenes y mayores estarían animados en el servicio a Dios, mientras que la agrupación de las personas de las diferentes partes del país fortalecería los lazos que unían a ellos con Dios y a ellos entre sí. ¡Qué bien sería que el pueblo de Dios celebrara hoy la Fiesta de las cabañas, una gozosa conmemoración de las bendiciones que Dios les ha concedido! Así como los hijos de Israel celebraron la liberación que Dios había obrado para sus padres y su milagrosa preservación durante su viaje desde Egipto, así también nosotros debemos recordar con gratitud las diversas maneras que Él ha ideado para sacarnos del mundo y de las tinieblas del error, a la preciosa luz de su gracia y verdad.
Quienes vivían lejos del tabernáculo debían dedicar más de un mes al año a asistir a las fiestas anuales. Este ejemplo de devoción a Dios debería enfatizar la importancia del culto religioso y la necesidad de subordinar nuestros intereses egoístas y mundanos a los espirituales y eternos. Sufrimos una pérdida cuando descuidamos el privilegio de asociarnos para fortalecernos y animarnos mutuamente en el servicio de Dios. Las verdades de su palabra pierden su viveza e importancia en nuestra mente. Nuestros corazones dejan de ser iluminados y estimulados por la influencia santificadora, y nuestra espiritualidad decae. En nuestra relación como cristianos, perdemos mucho por la falta de compasión mutua. Quien se encierra en sí mismo no cumple la función que Dios le designó. Todos somos hijos de un mismo Padre, y dependemos unos de otros para nuestra felicidad. Las exigencias de Dios y de la humanidad recaen sobre nosotros. Es el cultivo adecuado de los elementos sociales de nuestra naturaleza lo que nos lleva a la compasión con nuestros hermanos y nos brinda felicidad en nuestros esfuerzos por bendecir a los demás. {PP 540,541}
Las fuerzas de los enemigos se están fortaleciendo, y como pueblo estamos mal representados; pero ¿No deberíamos reunir nuestras fuerzas y asistir a la Fiesta de las cabañas? No tratemos este asunto como algo de poca importancia, sino que el ejército del Señor esté presente para representar la obra y la causa de Dios en Australia. Que nadie se justifique en un momento como este. Una de las razones por las que hemos designado el campamento en Melbourne es que deseamos que la gente de la zona conozca nuestras doctrinas y obras. Queremos que sepan quiénes somos y en qué creemos. Que todos oren y pongan su confianza en Dios. Quienes están atrincherados en el prejuicio deben escuchar el mensaje de advertencia para este tiempo. Debemos encontrar la manera de llegar al corazón de la gente. Por lo tanto, asistid al campamento, aunque tengáis que hacer un sacrificio para hacerlo, y el Señor bendecirá vuestros esfuerzos por honrar su causa y avanzar su obra. {BEcho December 8, 1893, par. 6}
(524) Vemos que las fuerzas del enemigo se están fortaleciendo. Los ministros en todas partes se esfuerzan fervientemente por oponerse a la verdad, y más en Wellington que en cualquier otro lugar que haya visitado. Todo se dice para representar a los Adventistas del Séptimo Día como pocos en número y personas inferiores sin influencia. ¿No deberíamos en esta ocasión representar a la base creyente lo mejor que podamos? ¿No acudirán nuestros hermanos a la fiesta de las cabañas? ¡Con cuánto celo debería cada uno guardar el camino que conduce a la ciudad de Dios! <¡Despierten! ¡Despierten y permitan que su influencia en testimonio hable a los corazones!> {EA 112.6}
Vemos que las fuerzas del enemigo se están fortaleciendo y que los ministros en todas partes se esfuerzan fervientemente por oponerse a la verdad, y más en Wellington que en cualquier otro lugar que haya visitado. Todo se dice para presentar a los Adventistas del Séptimo Día como pocos en número, inferiores en todos los aspectos y con poca influencia. ¿Y no representaremos en esta ocasión a la base creyente lo mejor posible? ¿No acudirán nuestros hermanos a la fiesta de las cabañas? ¡Con cuánto celo debería cada uno guardar el camino que conduce a la ciudad de Dios! Si tratamos la obra como un asunto indiferente, y el ejército del Señor no está presente para representar la causa y la obra en Nueva Zelanda, Dios no se complacerá con su negligencia. ¿Acaso se excusarán en un momento como este? {Lt 8a, 1893, par. 4}

Como si esta gran cantidad de escritos y reescrituras sobre el tema de los campamentos no fuera suficiente, Counsels to Parents, Teachers, and Students tiene dos secciones completas llamadas "Holidays Unto God" (Fiestas a Dios) and "How to Spend Holidays" (Como llevar las fiestas), en sección 9, "Recreation" (Recreación), que tratan sobre la observación de las festividades. Testimonies, vol. 2, capítulo 69, habla de convocaciones sagradas, y una gran parte se repite en el mismo volumen, capítulo 74. Recuerde que Dios no repite cosas que no son de gran importancia. Pamphlet 130 describe las verdaderas reuniones de campamento en 45 párrafos; esto se repite en el capítulo 4 (intitulado "The Camp Meeting" (La reunión de campamento)) del volumen 6 de los Testimonios para la iglesia.

Reconozco que parece que los pioneros adventistas del séptimo día, incluyendo a Elena de White, no observaban las fiestas de Dios según el calendario bíblico. El motivo es obvio: no tenían esta luz, porque Dios no consideró prudente restaurar estos estatutos en aquel entonces. Estos estatutos deben ser restaurados en el tiempo del fin, como lo expresa la profetisa. Ahora es el momento de que brille esta nueva luz. Este mensaje sobre las fiestas se da tanto a ricos como a pobres, con énfasis en los derechos respecto a los días festivos que Dios les dio a los pobres. En Patriarchs and Prophets, al final del capítulo 51, titulado "God's Care for the Poor" (La preocupación de Dios por los pobres), tras explicar algunos estatutos, incluyendo los años sabáticos y jubilares, la hermana White concluye:

Si la ley dada por Dios para beneficio de los pobres se hubiera cumplido continuamente, ¡cuán diferente sería la condición actual del mundo, moral, espiritual y temporalmente! El egoísmo y la autoimportancia no se manifestarían como ahora, sino que cada uno albergaría una consideración bondadosa por la felicidad y el bienestar ajeno; y no existiría la miseria generalizada que ahora se ve en muchos países.
Los principios que Dios ha ordenado evitarían los terribles males que en todas las épocas han resultado de la opresión de los ricos hacia los pobres y de la sospecha y el odio de los pobres hacia los ricos. Mientrs que podrían impedir la acumulación de grandes riquezas y la complacencia en el lujo desmedido, evitarían la consiguiente ignorancia y degradación de decenas de miles de personas cuya servidumbre mal pagada se requiere para hacer estas colosales fortunas. Traerían una solución pacífica a los problemas que ahora amenazan con llenar el mundo de anarquía y derramamiento de sangre. {PP 536}

'Así que hagamos fiesta'

En el próximo artículo de esta serie, daremos instrucciones muy técnicas sobre cómo determinar el comienzo de los días, meses, años y otras unidades de tiempo bíblicas. El pueblo de Dios necesita avanzar ahora más que nunca, y su calendario debe cumplir este propósito unificador, adaptándolos independientemente de su ubicación en la tierra. Una vez que el pueblo de Dios esté perfectamente sincronizado con su calendario, habrá manifestaciones poderosas como no se han presenciado desde el día de Pentecostés.

Como ya leímos en Lucas 22:16, Jesús prometió que no comería la Pascua hasta que se cumpliera en el reino de Dios. Él nos está preparando una fiesta en la que participará, y su fecha no es arbitraria. Él tiene un calendario perfecto en el que encajan los eventos finales de la historia de esta tierra y las actividades de los redimidos. Nadie debe ser ignorante de lo que está por suceder en el mundo. Todos pueden experimentar la santificación si simplemente eligen vivir en los estatutos del Señor.

Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad. {1 Corintios 5:8}